martes, 19 de abril de 2011
Catalunya no es tierra extraña
Llevo desde el domingo en tierras catalanas y son muchas las cosas que han sucedido. Empezando por el vuelo de Spanair, donde he coincidido con el Presidente del R.C. Deportivo y los colegiados que dirigieron el encuentro, entre el Depor y el Racing de Santander.
En primer lugar, el presi, aunque se muestra preocupado por lo que lleva acontecido esta temporada Estuve charlando con él y he de decir que se encuentra seguro que no va a pasar problemas y la temporada que viene, vamos a seguir en Primera División.
También, tuve ocasión de charlas con los integrantes del trio arbitral y sus preocupaciones, pasaban por saber si el colegiado había acertado en la jugada con Manuel Pablo y uno de los linieres , se sintió aliviado, al manifestarle que el gol anulado a Adrian, era correcto, ya que lo había visionado por la televisión y estaba en fuera de juego.
En lo que respecta a Barcelona, donde ya llevo dos días, he de decir que tras las movidas de la derecha, pensaba que iba a un país extranjero y he de decir que es todo lo contrario. Estoy moviéndome en círculos futbolísticos y no tengo el mínimo problema en ningún sentido. Y ya saben a lo que me estoy refiriendo, que no es otro que el idioma…
Y a modo de ejemplo, he de decir que esta mañana, he ido a visitar el Parque Guell y encima, como que nos hemos perdido. A todas las personas que les hemos preguntado, siempre fuimos atendidos, con amabilidad y ninguna nos ha hecho ningún ademán de contestarnos en su idioma, que por cierto, sería casi lo más lógico…
En fin, que estoy en Barcelona y mañana juega la final de la Copa del Rey, en Valencia con el Real Madrid, que el ambiente es insuperable y que tengo un montón de fotografías y lo que es mejor, me han hecho una caricatura en Las Ramblas y pienso ponerla como foto en mi perfil de Facebook. Pero eso será cuando vuelva, que va a suceder el próximo jueves.
jueves, 14 de abril de 2011
Ciclos de vida
No sé qué pasa, pero desde que comenzó la primavera, parece que está desapareciendo una generación. Dicen que el hombre tiene cuatro estados: Las bodas, bautizos, comuniones y entierros. Estoy en esta última…
Lo peor de todo, es enterarte de las causas, porque las que me cuesta asimilar con las que se producen a modo de robo, o lo que es lo mismo, cuando se producen en gente joven.
Pero, en fin, son cosas de la vida y esta hay que aceptarla como viene. Aunque muchas veces, dan ganas de tirar la toalla, ante lo injusta que parece…
En un primer momento, quería dedicar esta entrada, a hablar de los miedos, que nos acompañan en la vida. De aquellos miedos nocturnos, que hacían que nos despertáramos aterrorizados y estos venían producidos, por varias circunstancias…
Una de las que padecimos en la infancia, era la de los “quitagrasas”. Estábamos jugando en aquellas campos que existían en Coruña, concretamente en A Gaiteira y algún niño, hacía correr el rumor de que alguien le había dicho que lo vieran y en cuanto anochecía, todos salíamos corriendo para casa y por el día, cuando normalmente jugábamos alejándonos de los mayores, buscábamos la protección de estos.
Después vinieron las películas de terror y a soñar con vampiros, monstruos, etc. etc. Y es que las noches de los cincuenta y sesenta, eran en verdad terroríficas, apenas había iluminación en las calles y el viento, hacía que las lámparas colgadas en postes les daba un aspecto más lúgubre si cabe. Por las noches, ante la ausencia de televisión, escuchábamos a Alberto Oliveras, en Ustedes son formidables y recuerdo especialmente, sus relatos de los mineros y aquel gas letal que era el grisú…
Ya con la televisión y en blanco y negro, recuerdo una serie de Narciso Ibáñez Serrador, Es usted el asesino”, que volvió a teñir de pánico las noches., sobre todo en el público femenino.
También recuerdo con especial añoranza, escuchar por las noches a Radio Pirenaica, que te infundía el terror, de estar haciendo algo prohibido, poniendo el volumen al mínimo. Esto lo hacía en casa de la Señora Esperanza y el Señor Marcelino, que eran vecinos y del que decían los vecinos que era republicano y algo raro pasaba, porque en el verano, cuando venia Franco, el desaparecía o como decía Esperanza, se iba de vacaciones. No sé porque, pero siempre tuve la impresión, de que lo metían en la cárcel… Pero eran cosas de mayores y no había que preguntar.
Ya en la adolescencia, vinieron los miedos, primero con lo de las bombas nucleares y posteriormente con los extraterrestres. Estos últimos, eran como un virus, hubo una época en que todas las semanas aparecían en algún lado. Creo que todo esto empezó, con la guerra de los mundos y siempre eran malos. Como los indios de las películas, que para ver una en la que ellos fueran los buenos pasaron muchos años y fue precisamente con la película El soldado azul, que a muchos de mi generación, les costó asumirlo.
El vídeo es el tráiler de la película de 1953. La guerra de los mundos
martes, 5 de abril de 2011
Recordar… es volver a vivir.


Debe ser que ya soy mayor, pero últimamente en mi mente, no paran de agolparse recuerdos que como una especie de torrente, fluyen de mi mente, recordando escenas cotidianas que forman parte de mi pasado.
Ahora que mis nietos, están compitiendo. Clara en atletismo y Hadrián en fútbol, recuerdo como era yo en aquellos lejanos tiempos de los sesenta…
El atletismo, que hice de forma esporádica, surgió casi como una obligación en el Ural, ya que en los orígenes, este equipo dispuso también de equipo y cada cierto tiempo, íbamos a competir al Estadio de Riazor, según nos decía el presidente Augusto, era para tener acceso a subvenciones. En una ocasión, una mañana fría de invierno, nadie quería competir .Mi compañero de equipo, Muñoz que jugaba de extremo derecho y yo estimamos, que ya que estábamos allí, lo debíamos hacer y esta carrera, hizo que solos los dos compitiéramos en 200 m. lisos. El quedó de primero y yo de segundo, en una carrera que solo participamos los dos… La sorpresa vino en el Riazor, semanario deportivo, donde destacaron nuestra actuación. Salíamos en el periódico y fuimos durante esa semana, casi unos héroes.
La verdad, es que el atletismo no estaba hecho para mí eso que probé en salto de longitud altura, distancias cortas distancias largas, pero nada. Donde sí destaqué un poco fue en el fútbol, donde jugaba de lateral izquierdo, imitando a un jugador del Real Madrid, que se llamaba Sanchis, que jugaba con las medias bajadas y yo hacía lo mismo.
Aquel año, con el Ural quedamos campeones de Galicia y asistimos a los Campeonatos de España en Huelva, quedando en un honroso puesto de campeones de consolación, que es como decir, que de todos los equipos que perdieron el primer dia, fuimos los primeros. Nuestra llegada a Huelva, coincidió con la Copa de Europa que le ganó el Real Madrid al Partizán y como quiera que con nosotros jugaba Juan Carlos, el hermano de Amancio, el delegado, Moncho Romero, nos dio la opción de regresar vía Madrid y así conocer al ídolo del Real Madrid, Amancio Amaro Varela. Dormimos en el autobús en la Puerta de Toledo y por la mañana, nos despertaron para posar para una foto, que nos la iba a hacer el jugador madridista.
Esto también tuvo su repercusión en el Riazor, donde dedicaron a nuestra hazaña, casí una página…
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